5 errores comunes en la narración corporativa

En un mundo lleno de noticias y estímulos constantes donde el umbral de atención de los espectadores es cada vez más frágil, el desafío de las marcas es tocar la fibra sensible de su audiencia, atraerla y cautivarla. Te contamos cómo evitar algunos errores comunes del copywriting al momento de contar la historia de una marca.

Elegir con cuidado

Con el tráfico frenético de información que nos rodea hoy, las marcas tienen que elegir las palabras adecuadas para construir una narrativa consistente. La mayoría de las compras son el resultado de la emoción más que de la razón.

Seguramente tienes varios medios que se encuentran en constante interacción: videos, publicaciones en blogs, infografías e imágenes, que manejas en tu sitio web, en tu estrategia de email marketing o en las redes sociales. Solo imagina que cada boletín, publicación, post y video es un nuevo capítulo de tu narrativa. Para que esta estrategia despegue, necesita consistencia y cohesión tanto en sus imágenes, como en sus textos. ¿La meta? Crear un diálogo continuo en el día a día que transmita la historia de tu marca.

En la actual avalancha de comunicaciones, las marcas deben emplear técnicas de narración corporativa eficaces y evitar otras acciones que pueden tirar a la basura cualquier intento de estrategia que se ponga práctica. Conoce los cinco errores de la narración corporativa que debes evitar.

5 errores del copywriting corporativo

1. Ser complejo

Usar un lenguaje muy “prolijo” suele crear distancia entre la marca y su audiencia. Un alto nivel de complejidad es particularmente común entre los sectores más técnicos como empresas de alta tecnología, banca o farmacéuticas, basándose en la creencia de que esto proporcionará autoridad o que no existen formas más simples de hablar acerca de temas tan específicos. Esto es un error, siempre hay formas de comunicarse con sencillez incluso en los temas más difíciles.

La complejidad es el primer obstáculo que se interpone entre tu historia y las emociones del público, que a menudo dependen de la inmediatez del significado. Para que tu historia sea genuina e inmediata, opta por la simplicidad.

2. Presentarte a ti mismo como el mejor

Presentarte como el mejor jugador del mercado además de ser inútil, hace que parezcas arrogante y poco confiable. Del mismo modo, crear una leyenda y retratarte a ti mismo como un héroe que ha alcanzado la cima usando súper poderes, solo crea un aura de ficción y superficialidad.

Los consumidores ahora son cada vez más exigentes y saben cuándo el mensaje está lleno de exageración. Ponerse en su lugar es el primer paso para crear una narrativa atractiva y eficaz, se necesita sinceridad para construir una historia humana y espontánea.

3. Todo es importante

Para lograr una conexión emocional con tu audiencia, necesitas contar la historia de tu marca de forma abierta y franca, sin descuidar los detalles, pero asegurándote de no detenerte demasiado en aspectos que pueden resultar innecesarios para la audiencia. Esto es tomar riesgos, construir una historia que omita algunos aspectos de tu trabajo que crees que son fundamentales pero que realmente pueden sacrificarse en aras de involucrar a quienes te leen y escuchan. Ya sea que lo llames minimalismo o “menos es más”, en la narración podríamos llamarlo “limpieza”.

4. Cerrar con “final feliz”

Ahorro, conveniencia, garantía del producto. Si este es el final feliz de tu historia, estás arruinando todo tu arduo trabajo. El beneficio económico para tu cliente, como un descuento o un ahorro, reduce y degrada toda la profundidad de tu narrativa.

Una vez que hayas enganchado a la audiencia, tu cliente potencial verá tu marca desde una perspectiva más emocional. De hecho, tu usuario quiere saber cómo cambiará su vida si te elige a ti. Tu producto o servicio debe ayudar a los clientes a alcanzar sus necesidades.

Una vez más, no puede haber promesas de ensueño, es mejor optar por finales abiertos, donde los propios clientes podrían ser cuestionados. Pídeles que te digan cómo se han beneficiado de tu producto o servicio. Crea una conversación.

5. Pensar que la marca es lo único que importa

Detrás de una empresa hay todo un universo formado por diferentes personas y habilidades. Pasar por alto este universo puede ser un error fatal de la narración corporativa. Involucrar a las personas que hacen que tu marca sea un éxito es una herramienta clave para darle profundidad a tu narrativa y atraer a tu audiencia.

A menudo, el storytelling corporativo no es efectivo precisamente por este error, ya que si los consumidores no son conscientes de quién está detrás de la marca, percibirán a la empresa como algo alejado de su vida cotidiana. Pero toda empresa está formada por personas, con necesidades y expectativas parecidas a las del cliente.

Así que ya sabes: sencillez, sinceridad, precisión, empatía y transparencia son elementos que marcarán la diferencia al momento de escribir y compartir tu mensaje. ¡Ve por más y haz que tu marca sea grandiosa!