¿Cómo escribir un copy difícil de olvidar?

Para quien escribe los textos de un negocio, no es difícil dejarse llevar por lo común, por lo que se ve, por aquello que definitivamente no marca la diferencia; dejando de lado la esencia del copywriting: la persuasión. Te traemos algunos tips para que no pierdas tiempo y hagas textos que realmente vendan

Cada marca es única

Que la marca hable con una voz propia y genuina es clave. El hecho de que no se parezca a nadie y cuente su historia ya la va a hacer única, pues ninguna marca nace por los mismos motivos, ni tiene las mismas “anécdotas” que la llevaron a ser un negocio.

Hoy el contenido que vemos en internet está lleno de textos trillados que ofrecen recetas mágicas y que al final no dicen nada, que seguramente se parecen a los de su competencia y que solo resaltan el egocentrismo detrás de un nombre que al parecer no encuentra cuál es su diferencial y qué es lo que le ofrece a los demás en términos de beneficios reales.

Un buen copy se consigue con la práctica

Utilizar referencias de cómo hablan otras marcas exitosas está bien para tener una guía, especialmente al principio cuando estás arrancando en esto del copywriting, pero convertir esa práctica en rutina cada vez que escribas es un error.

Los textos para persuadir tienen que salir de ti y buscar siempre sorprender, sin plantillas ni fórmulas. Aunque hoy en día disponemos de muchos medios para expresarnos, no hay mandatorios que definan cómo conectar con los demás. Practicar en una de las acciones que te traerán mejores resultados.

No hables de ti

Centrarse en cómo la vida de tu audiencia va a ser mejor con lo que le ofreces y hablarles a esas personas acerca de ellas mismas, siempre va a ser mejor que hablar sobre ti. Es así como puedes conectar más ya que al hablar de ti te olvidas del otro, el receptor lo siente y se va.

Investiga

Para no escribir textos mediocres hay que leer, investigar, saber los hallazgos sobre ese tema, producto, servicio. La información es poder y en el caso del copywriting es un súper poder. Interésate en saber por qué tus clientes compran lo que tú les ofreces y no lo que les ofrece otro, pero al mismo tiempo busca cuál es el valor de lo que vendes. Conócete primero, conoce a quién te diriges y todo fluirá.

Escribe sin parar

Una vez tengas claro lo valioso de lo que brindas a los demás y por qué te elijen, escribe todas las ideas que surjan en tu cabeza, luego podrás editar, darles forma y coherencia. Esa tormenta de ideas contigo mismo te será de mucha ayuda para que no te escape nada importante.

Luego en el proceso de edición asegúrate de que tus líneas enganchen desde el inicio y que tengan un desenlace brillante que llevan al lector a la acción que quieres que realice.

Revisa

Revisar es importantísimo, asegúrate de:

  • Que la extensión de los párrafos sea adecuada
  • Que la información de valor esté volcada en los títulos y subtítulos
  • Que insertes viñetas y negritas para estructurar el texto y darle niveles de lectura
  • Que lo que escribiste suene personal y único y si se ajusta al tono de la marca
  • Que no incluyas exceso de adjetivos y frases prohibidas como “el mejor”
  • Que no sea predecible

Sé empático

Ponte en el lugar de la persona a la que le estás escribiendo ¿te interesa lo que dices? ¿suena bien? ¿se comprende? ¿te convence?

Involucra a tus lectores en tus líneas, no utilices frases hechas porque ya tus clientes las saben de memoria. Así que ¡manos a la obra! Haz que tus textos sean inolvidables.