¡Estos son los errores que más cometen los copywriters!

El trabajo de un copywriter nació en la forma de grandes pósteres hechos de papel fijados a paredes y postes en las ciudades más concurridas de Europa. Hace siglos, no existían procesos de impresión para hacer duplicados, por lo que cada página estaba minuciosamente elaborada a mano. Crear tales anuncios fue más un arte increíblemente meditativo, porque solo existía una oportunidad y poco tiempo entre el “hacer” y “exponer”.

Con la llegada de los medios de comunicación masivos y su respectiva modernización, todo este proceso sufrió una especie de “ansiedad literaria”, viéndose afectados por errores y desenfoques.

Con respecto a lo anterior, el copywriting centra su atención en la escritura publicitaria y no en la redacción de contenidos. Busca llamar la atención de nuevas personas para que, por ejemplo, pida una suscripción, descargue un archivo o puntúe algún servicio; mientras que también cuida a los que ya se interesaron alguna vez.

Usan palabras demasiado genéricas

Es bien sabido que mientras menos se diga, más claro será el mensaje. Pero en este mundo donde cada vez hay menos lugar para sobresalir, distintas voces sonando al unísono hacen que todo pierda el sentido, desperdiciando así oportunidades perfectas para resaltar las fortalezas que se quieren publicitar.

Es por eso que en el camino de la publicidad, lo más importante no radica en la sensatez y sencillez, sino en el destaque que se le otorga a las características diferenciales, dadas al consumidor como una herramienta para que estudie y plantee una decisión.

Un ejemplo común es leer “cosa(s)”, en lugar de referirse detalladamente al objeto en cuestión. Escriba con propiedad y proyecte si es un factor, una función, una característica o una opción. Una “cosa” que puede ser interpretada de tantísimas formas no llamará la atención. Por otro lado si quieres que se “suscriban” a un canal, podrías escribir “¡Sí, quiero recibir más contenido!” o “Quiero mantenerme al tanto”. La verdad es que la imaginación puede volar cuando llamas a la acción.

Hojea el diccionario y utiliza palabras más originales, los lectores leerán con más totalidad y conseguirás cumplir los objetivos publicitarios.

No tienen un público objetivo

En el mundo de hoy, donde el marketing y la publicidad son digitales, se sabe que si alguien lee un artículo es debido a una búsqueda voluntaria o una recomendación algorítmica. Por lo tanto, a la hora de escribir sobre videojuegos, por ejemplo, ten en mente que el público no será conformado por personas que quieran tomar té adelgazante o por aquellas que buscan saber por qué el mundo es como es. Bueno, puede que sí sea el caso, pero creo que entiendes el punto.

Sea como sea que el mensaje sea enviado, mientras nuestro texto tenga concordancia con lo que el lector piensa, habrá un intercambio fluido de información, que será fundamental a la hora de crear una permanencia en la primera página de los motores de búsqueda.

Para mejorar tu copywriting puedes hacer lo siguiente:

  • Aprende a usar el lenguaje popular y que muestre comodidad: si hay nuevas expresiones que tu público esté usando, ¡úsalas sin miedo!
  • Entiende las dudas y provee una respuesta: busca qué es lo que quiere saber tu público que el Internet no esté respondiendo.
  • Encuentra las motivaciones personales: ¿dinero y trabajo? ¿Amor y relaciones? ¿Es la tecnología buena o mala?

Escriba como si fuese el público. Un buen copywriter sería también su propio lector. El público se sentirá más cercanía e identificación. Conectar con el público es la cualidad más importante a tomar en cuenta.

Utilizan palabras y fórmulas negativas

El copywriting se presenta siempre de una manera positiva. Hemos de dirigirnos al público con constructos y frases que no hieran susceptibilidades. Así que el “no”, “nunca” o “nada” y sus variantes, poco se ven por estos lados ya queno cumple con su objetivo dentro de la mente.

El mensaje final podrá ser totalmente positivo, pero vigila bien el lenguaje y el medio que utilizas para expresarlo porque es mejor decir “¡Aprovecha ya este curso online!” que “No te pierdas este curso online…”. El mensaje final es prácticamente el mismo, pero cuando usamos palabras negativas, nuestro subconsciente tiende a darles la vuelta.

Es cierto que todo en exceso es malo, así que tampoco debemos caer en el error de ser demasiado positivos porque también genera una especie de irrealidad y desenfoca nuestra atención. Danza entre la negatividad y el positivismo, tratando de que exista un balance que casi llegue a la neutralidad.

Usan demasiados adverbios y adjetivos

Existe cierta tendencia a “adornar” los textos con adjetivos o adverbios que realmente no sirven mucho para que nuestro mensaje dé la cara. A veces este error es cometido con la finalidad de embellecer, rellenar u ocupar más espacio.

Es posible que en algún momento nos dé el toque que buscamos, pero también es seguro que si le das un par de vueltas al asunto puede perder su fuerza, queda más espacio para la divagación y finalmente el lector se harta y se va.

Este error puede ser contradictorio con el del uso de palabras genéricas, pero por ello anteriormente se hizo un enfoque entre lo positivo y lo negativo. Procura no cometer errores a la hora de minimizar los espacios y adornarlos para que no suenen tan genéricos. Es aquí donde notamos que el trabajo de un copywriter no es tan fácil como alguien podría imaginar.